El 12 de diciembre recibí una llamada del hospital Johns Hopkins en la que me informaban de que se había encontrado un donante compatible para mi riñón. Huelga decir que tanto mi familia como yo estaremos eternamente agradecidos por este maravilloso regalo. Quiero expresar mi profunda tristeza por el hecho de que un ser querido haya tenido que perder su preciosa vida, pero dar a otra persona la oportunidad de vivir muchos años más gracias a su decisión de donar un órgano vital a un completo desconocido es lo mejor que se puede hacer. Ojalá la familia encuentre paz y consuelo al saber que DIOS tiene hoy a un alma auténtica a su lado en el Cielo.
herringw1@comcast.net
