Brody era el chico más guapo y cariñoso que te pudieras encontrar. Lo caracterizaban su melena rubia y suelta, al estilo de los surfistas, su sonrisa deslumbrante, su personalidad encantadora y positiva, y sus excelentes habilidades en el baloncesto. Era un jugador de baloncesto de élite de la AAU y, ¡vaya si le apasionaba el baloncesto! Brody era muy ruidoso; su voz y su risa ahogaban todo lo que le rodeaba, ¡pero eso era porque siempre estaba muy feliz y no tenía miedo de demostrarlo!
Se preocupaba mucho por sus amigos, su familia y los deportes. ¡Brody podía hablar de deportes contigo TODO EL DÍA! Además, era un estudiante que sacaba solo sobresalientes porque mamá y papá siempre le decían que «¡las notas son lo primero!»
Sin embargo, el 19 de octubre de 2020, se nos partió el corazón en mil pedazos al perder a Brody. Tras numerosas pruebas, en su certificado de defunción solo se indicó «causas naturales». Nos sentimos profundamente conmovidos por la avalancha de cariño que seguimos recibiendo; este chico realmente ha dejado y sigue dejando huella en la vida de muchísimas personas.
Hemos creado la Fundación Brody Michael para mantener vivo el legado y la memoria de Brody. A través de la Fundación, en junio de 2021 concedimos seis becas universitarias, y seguiremos haciéndolo en los próximos años. Además, ahora hay una «línea de ropa» dedicada a Brody, y cientos de personas llevan prendas con el hashtag #belikebrody para mostrarle su cariño. ¡Sé que él está sonriendo de oreja a oreja con todo esto!
Te queremos, hijo, y nos aseguraremos de que tu amor y tu luz brillen siempre con fuerza.
