Heather Ripley, una heroína donante que salvó cuatro vidas, sonríe mientras practica paracaidismo.

Barbara Sauer

Mi hija, mi heroína

Mi hija, Heather Ripley, falleció el 8 de enero de 2018 a la edad de 26 años. No solo era mi hija, sino también mi mejor amiga. Era una gran fuente de inspiración para todos los que la rodeaban. Era muy divertido estar con ella y hacía cualquier cosa para ayudar a los demás, lo que la llevó a dedicarse a la profesión de trabajadora social. Gracias a su acto desinteresado, pudo salvar la vida de cuatro personas. Pudo donar su corazón, su hígado, sus riñones y su páncreas. A día de hoy sigue inspirando a la gente, ya que, tras conocer su historia, muchas personas se han convertido en donantes de órganos. Honraré a Heather, mantendré vivo su legado y seguiré su ejemplo ayudando a los demás siempre y para siempre.

Desplazarse hacia arriba