Andrei siempre estaría ahí si necesitara ayuda.
Andrei era amable, generoso, sencillo y minimalista, pero siempre dispuesto a ayudar a los demás.
Mi hermano me enseñó a vivir el momento, día a día. Lo que más me enorgullece de él es su inteligencia
y sus múltiples talentos, su buen corazón y el inmenso amor que sentía por nuestra madre.
Llevo el recuerdo de mi hermano en mi corazón y me envuelve a través de los numerosos proyectos artísticos
que dejó tras de sí. Echo de menos hablar con él y reírme a su lado.
