Retrato de Ogee Eckard, una heroína donante, a quien sus hijos recuerdan por los regalos de vida que les dio.

Ogee Eckard

La persona más simpática que jamás conocerás

Mi madre, **Ogee Eckard**, era una de las personas más encantadoras que te pudieras haber encontrado jamás. Conocía a muchísima gente y siempre tenía algo bueno que decir de los demás. Me enseñó a ser independiente y a ser mejor persona. Cuando era más joven, le encantaba ver programas de cocina, leer e ir a conciertos.

Ella me inculcó el amor por la lectura, algo que practico cada día. Pienso en ella constantemente y ojalá estuviera aquí para compartir los momentos importantes de mi vida. Lo que más echo de menos son nuestras conversaciones. Podíamos hablar y hablar sin parar, y sabía que siempre podía acudir a ella en busca de buenos consejos cuando los necesitaba. También echo de menos sus abrazos.

Desplazarse hacia arriba