Retrato de Michael Pei, un donante ejemplar cuya familia espera que sus donaciones, que salvan vidas, sean una fuente de bendiciones para los demás.

Michael Pei

«Lo importante es el viaje, no el destino».

Michael afrontaba la vida con una sonrisa en los labios. Los placeres sencillos que muchos pasan por alto llenaban su vida de magia. A Michael le gustaban las palomitas, los globos, los lápices, los rompecabezas y las decoraciones de temporada. Era un gran conocedor de «Doctor Who» y de todo lo relacionado con «Barrio Sésamo». Le encantaba reírse y hacer reír a los demás.

A Michael le gustaba viajar, sobre todo en avión y en tren. Él daba un verdadero sentido a la expresión «Lo importante es el viaje, no el destino».

La familia de Michael tiene la sincera esperanza de que Michael pueda seguir aportando bendiciones a la vida de otras personas a través de los órganos que, como donante, salvaron vidas.

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